Con los alegatos y los pedidos de condena, empieza una semana decisiva en el juicio a los rugbiers

De la expectativa inicial por el comienzo del juicio a los 8 rugbiers imputados por el crimen de Fernando Báez Sosa, ahora lo que reina es la ansiedad por conocer la pena que recibirán los detenidos.
lunes, 23 de enero de 2023 · 09:33

Si bien durante el debate oral quedó comprobado que Máximo Thomsen, Luciano Pertossi y Ciro Pertossi golpearon al joven de 18 años a la salida del boliche Le Brique, en Villa Gesell, en las 13 audiencias que se desarrollaron en la ciudad de Dolores, no se pudo determinar con total certeza si el resto de los sospechosos también atacaron a Báez Sosa.

Lo que está claro, por ejemplo, es que en la uña del dedo meñique de Fernando había ADN de Blas Cinalli, un dato que lo ubicaría como participe de la pelea. Aún así, al menos en los videos que existen del ataque, no queda clara su participación esa madrugada.

Por su parte, Enzo Comelli fue reconocido por Juan Bautista Besuzzo, amigo de Fernando, como la persona que le dio a la víctima la trompada inicial que lo dejó en el suelo. “La sensación inicial del momento fue que el ataque fue directo hacia Fernando, y que cuando quisimos impedirlo, nos sacaron”, sostuvo.

Luego, Santiago Corbo, otro amigo del joven fallecido, aseguró que Ayrton Viollaz era uno de los que arengaba durante el ataque, con una frase muy peculiar que quedó en su memoria. “Es ahora, es ahora”, habría dicho el rugbier a sus compañeros.

Otro amigo de Fernando, Tomás D’Alessandro, por su lado, reconoció a Lucas Pertossi como una de las personas que lo golpeó y de quien además él mismo se agarró de su pantalón. “A mí me pegaron dos o tres personas. En el momento tengo la imagen de haber visto a un muchacho que dijo algo así como ‘a ver si seguís pegando negro de mierd...”, y, esa frase, se la atribuyó a Matías Benicelli.

Después, Federico Raulera, otro de los chicos que estaba en el boliche esa noche con Fernando, aseguró que Ayrton Viollaz y Luciano Pertossi los agredieron en la puerta del lugar. Él, como el resto de los allegados de Báez Sosa, afirmaron que Viollaz fue uno de los que no les permitían detener la golpiza.

Además, en lo que respecta a las pericias químicas, se pudo determinar durante el debate que las prendas de los acusados estaban manchadas con la sangre de Báez Sosa. Por ejemplo, la camisa de Benicelli tenía rastros de sangre de Fernando, al igual que la ropa de Ciro Pertossi, Cinalli y Thomsen.

 

 

 

 

fuente: TN 

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